• Seva Corps

KUNDALINI YOGA AL SERVICIO DE LA SALUD MENTAL

Actualizado: 4 nov 2021





Panorama de la salud mental


mujer negra meditando con los ojos cerrados y los brazos para arriba.
Foto de Hardass Kaur para el proyecto Yoga y Negritud

Estamos viviendo la primera epidemia global del siglo 21 rodeados de una emergencia climática que ya muestra sus efectos nefastos y resalta aún más los problemas humanitarios que varios países del mundo, muchos de ellos en el continente latinoamericano, han estado experimentando durante décadas. Este escenario deja al descubierto otra epidemia oculta pero no menos impactante, que es la salud mental.


La salud mental ha sido el foco de las principales agencias de salud del mundo durante mucho tiempo, pero en el contexto actual sus impactos se han acelerado y son aún más visibles. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más que 10% de la población mundial padece algún tipo de problema en este ámbito.


Según la OMS, la salud mental es un estado de bienestar en el que un individuo se da cuenta de sus propias capacidades, puede hacer frente al estrés diario, puede trabajar de manera productiva y es capaz de contribuir a su comunidad. Los problemas cotidianos pueden desencadenar trastornos mentales, pero es importante recordar que los factores son previos a la enfermedad emocional, que no ocurre de la noche a la mañana.


El escenario global que estamos pasando ha empeorado el cuadro de los trastornos mentales en el mundo, creando una alerta incluso para las muertes por suicidio, que según la OMS, hoy mata a cerca del 10% de la población mundial anualmente y se encuentran entre las principales causas de muerte en el mundo. Entre los jóvenes de 15 a 29 años, el suicidio es la cuarta causa principal de muerte. Según el informe elaborado en junio de ese año , la tasa de muertes por suicidio sigue aumentando considerablemente en el continente americano.


Ya el Consejo Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) publicó su Informe Anual en marzo indicando otra pandemia oculta, la del consumo de estupefacientes entre los ancianos. Las restricciones de movilidad y el aislamiento social han impuesto un mayor estrés a las personas con problemas de salud mental y consumo de sustancias. El JIFE incluso expresa su preocupación por el creciente número de muertes por sobredosis que se agravaron durante el período de pandemia.


Los grandes progresos de la medicina moderna en el control de las enfermedades infecciosas y transmisibles como la tuberculosis, la viruela y actualmente, el Covid-19, son avances importantes para nuestra sociedad. Sin embargo, las enfermedades no transmisibles, en las que el estilo de vida es el principal factor causal, alcanzan proporciones epidémicas y causan la mayoría de las muertes en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, en su informe de 2017, el 80% de las muertes por enfermedades no transmisibles (ENT) se deben a los siguientes grupos de enfermedades: enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes, enfermedades respiratorias, Alzheimer y trastornos mentales. Todas estas condiciones de salud pueden verse agravadas por el estrés crónico y otros trastornos mentales.


En la actualidad, con la pandemia del Coronavirus y las medidas de aislamiento, nos enfrentamos a nuevos retos para mantener nuestra salud física, mental y social, lo que ha provocado un aumento de las ENT en todo el mundo. La buena noticia es que la inmensa mayoría de las muertes por estos cuatro grupos de enfermedades se pueden prevenir.


Yoga, meditación y salud mental


dedos índice y pulgar se tocan entre sí (Gyan Mudra) sobre las piernas cruzadas en una postura de yoga.
Foto de Hardass Kaur para el proyecto Yoga y Negritud

Desde la década de 1970, la Organización Mundial de la Salud ha abogado por prácticas integradoras para el manejo de la salud y el bienestar de las personas. Las medicinas tradicionales, complementarias e integrativas (MTCI), como las denomina la OMS, se refieren a una amplia gama de terapias de atención de la salud basadas en evidencias y experiencias de diferentes culturas que se utilizan para la promoción de la salud, la prevención y la recuperación de enfermedades, teniendo en cuenta el ser integral en todas sus dimensiones.


Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en las Américas, la integración del MTCI en los sistemas nacionales de salud ocurre de múltiples maneras: iniciativas gubernamentales, las actividades de diferentes entidades que trabajan en la organización y regulación de la provisión, capacitación, investigación, promoción y prestación de servicios en MTCI. Países como Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador y Perú tienen su propia legislación, modelos y/o estándares para la regulación del MTCI.


En Brasil, por ejemplo, la Política Nacional de Promoción de la Salud y la Política Nacional de Prácticas Integradoras y Complementarias, ambas de 2006, asumen el concepto ampliado de salud, que busca superar la mera ausencia de enfermedades, buscando priorizar las políticas dirigidas al cuidado de la vida. Con base en esta perspectiva, en 2017 se incluyeron el Yoga y la meditación como medicinas complementarias para ser incorporadas en el Sistema Nacional de Salud del país (SUS).


En los Estados Unidos, el Instituto de Investigación de Medicina Preventiva se basa en técnicas simples y de bajo costo en sus tratamientos centrados en el estilo de vida, como el yoga, la meditación, la alimentación, el ejercicio físico, el apoyo social y el servicio comunitario. En sus programas enfocados en el estilo de vida y la salud mental, se enseña que la salud es el estado natural de las personas y que el contexto, las presiones y el estrés en el que vivimos así como nuestras elecciones nos enferman. De este modo, el Yoga y la meditación no solo nos brindan salud y bienestar, sino que nos ayudan a identificar y cambiar comportamientos, prácticas y percepciones que perturban nuestra paz interior, nuestra vitalidad y nuestra alegría, permitiendo que los requintados mecanismos de nuestro cuerpo funcionen de forma ideal para lidiar con las presiones y el estrés de la vida diaria.


Según el artículo Yoga as a Therapeutic Intervention (Yoga como intervención terapéutica), un análisis de estudios de yoga publicados entre 1967 y 2013, hubo un gran aumento de la evidencia científica sobre los beneficios del yoga y la mayoría de los estudios están relacionados con la salud mental.


Gráfica publicada en el artículo Yoga as a Therapeutic Intervention (Yoga como intervención terapéutica) que ilustra la evidencia científica de los beneficios del yoga en la salud mental en comparación con otras áreas de la salud y el bienestar.
Evidencias científicas sobre los beneficios del yoga

Estos estudios centrados en la salud mental indican que las prácticas de yoga, particularmente las prácticas de respiración (por ejemplo, pranayama), pueden tener efectos significativos sobre los síntomas de ansiedad relacionados con el estrés, las fobias y la ansiedad social, a través de su acción en el sistema nervioso autónomo. La investigación biomédica, por su parte, indica que las técnicas de meditación proporcionan intensas experiencias sensoriales, emocionales y cognitivas e influyen en la fisiología del cuerpo y del cerebro como por ejemplo una mayor sincronización entre las redes autónomas centrales y periféricas.


La meditación puede modular los sistemas de atención y emoción y los resultados comunes de la práctica constante de yoga van desde experimentar relajación profunda, actitud positiva, autorregulación mejorada, estabilidad emocional y resistencia ante el estrés, regulación del sistema neuroendocrino, desarrollo de comportamiento altruista y crecimiento personal, que puede ser muy favorable y útil para el tratamiento primario de la depresión entre otras afecciones de salud mental.



Kundalini Yoga, un seva de este tiempo


dos mujeres en un espacio abierto en la postura del arquero donde la pose simula a alguien arqueando un arco y apuntando la flecha.
Foto de Bernard Machado para el proyecto Yoga y Negritud

Hay muchos estilos y prácticas de yoga, cada una con sus particularidades y métodos. Al igual que las otras líneas de yoga, Kundalini Yoga se compone de diferentes elementos como posturas físicas (asanas), control de la respiración (pranayama), meditación, alineación, vibración y repetición de sonidos (mantras).


Kundalini Yoga, también conocido como el yoga de la conciencia, se introdujo en Occidente a finales de la década de 1960 y desde entonces ha sido objeto de diversas investigaciones que destacan sus beneficios. Según el investigador Shannahoff Khalsa, Kundalini Yoga se caracteriza por seguir una secuencia de ejercicios llamados Kriya, que estimulan el flujo sanguíneo y proporcionan energía al cerebro, el sistema nervioso y las glándulas del sistema endocrino. La psiquiatra y profesora de Kundalini Yoga Renata Queiroz completa exponiendo que "Una clase de Kundalini Yoga se compone de un primer momento de asanas, conocida como Kriya, que nos induce a un estado de relajación. Entonces experimentamos la relajación total, donde nos entregamos a todo el trabajo hecho y dejamos que el cuerpo se ajuste. Después de este camino, estamos en condiciones de experimentar un estado meditativo más profundo, por lo que la meditación es la última parte de una clase de Kundalini Yoga".


Renata Queiroz, quien también es miembro del seva con clases de Kundalini Yoga dentro de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), concluye explicando que "Kundalini Yoga propone trabajar a través de estados de relajación del cuerpo y la mente que nos permiten acceder a una instancia en nosotros que es más permanente (instancia también llamada alma, esencia, yo divino, yo soy) que no depende de lo que sucede en el mundo externo ni de nuestro mundo emocional interno".


En el escenario de pandemia, muchos profesores de Kundalini Yoga transfirieron sus prácticas al mundo virtual, al mismo tiempo que se encontraron con personas que pasaban por situaciones desestabilizantes, acosadas por la angustia, la inseguridad, la ansiedad, la depresión y otras condiciones de salud mental.


Para muchos profesores, este contexto desafiante se presentó como una oportunidad para servir y mantener el propósito de compartir herramientas y técnicas para apoyar y mantener la vitalidad interna y la salud mental. “Lives” en las redes sociales, clases grabadas o a través de plataformas de encuentros, trabajos temáticos y dirigidos han aumentado en todo el mundo.


Vea a continuación algunas instituciones y profesores de nuestra red que están sirviendo a través de esta tecnología del Kundalini Yoga:


- KYR YOGA - APAKY Argentina - APAKY Chile - Kiret Nam Kaur - Crista Castellanos


conjunto de 8 personas sentadas frente a la cámara con las piernas cruzadas y las manos frente al pecho una contra otra., Prana Mudra, entonando un mantra.
Foto de Hardass Kaur para el proyecto Yoga y Negritud

Texto producido en colaboración con Jiwanpreet Singh Khalsa


94 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo